Butanito y la op camuflaje

Esta extrema naranjéz tenía a Bu muy deprimido. Un color tan llamativo y resplandeciente alertaba a las presas a metros de distancia y eso, en un felino cazador es un tremendísimo problema. Un gato es, por naturaleza, un gran depredador y la cosa es que el pobre Butanito no había cazado ni una mosca, absolutamente nada... a su edad.
Y Bu no era feliz, nada feliz en realidad. Los demás gatos se burlaban de el y de su fantástico color de forma harto cruel.
Todos en el pueblo lo tenían por un bicho muy raro, lo evitaban y nadie le daba de comer, y al pobre Bu se le solía ver buscando en las basuras de los humanos algo de comer, por lo general un "algo" bastante asqueroso.

Butanito y la Op Camuflaje. Cap 2 ©Ana Sandoval Igelmo, 2016

Butanito y la op camuflaje

Érase una vez un pequeño pueblo marymontañoso donde vivía un gato escandalosamente anaranjado que se llamaba Butanito.
Butanito, Bu para los amigos, era un faro en la noche, una fulgurante bengala felina. Era de una naranjidad tan absoluta que ni siquiera un agujero negro podría absorber su color.

Butanito y la Op Camuflaje. Cap 1 ©Ana Sandoval Igelmo, 2016

Butanito y la op camuflaje

BUTANITO y la Op. Camuflaje ©Ana Sandoval Igelmo, 2016